2. El grabado heliográfico de Niépce de Saint Victor (1805-1870)

Claude Félix Abel Niépce de St Victor (1805-1870) era primo segundo de Nicéphore Niépce. Forma parte de los nombres importantes de la historia de la fotografía por haber puesto a punto el primer procedimiento fotográfico sobre vidrio, mientras que los procedimientos precedentes, como el calotipo, producían el negativo intermediario sobre papel.
Llevó adelante toda clase de investigaciones, sobre la producción de fotografías en color, sobre la reproducción de grabados y dibujos por medio de vapores de iodo, y también sobre el grabado Heliográfico a partir de imágenes al betún de Judea.

Niépce de St Victor se interesará solo en la producción de imágenes grabadas sobre metal y no experimentará el procedimiento de inversión al iodo de Nicéphore. Las modificaciones que aportó a la heliografía concernieron la composición de la solución del barniz, la del solvente para hacer aparecer la imagen, la manera de desparramar la solución y por último el método del grabado. El barniz que propuso estaba compuesto de 90 partes de benzina por 10 partes de esencia de limón y 2 partes de betún de Judea. El solvente que utilizaba estaba compuesto de 5 partes de aceite de nafta por una parte de bencina. El barniz estaba muy diluido en un solvente muy volátil. La capa de betún obtenida era de hecho tan delgada que presentaba irisaciones como una película de aceite en la superficie del agua. Las consecuencias eran por un lado la de reducir el tiempo de exposición, dado que el espesor del betún a volverse insoluble era muy fino y por el otro el de poder hacer morder el metal por medio del ácido a través de la capa de betún. Esta siendo tanto mas compacta por haber recibido mayor cantidad de luz.

Una tal fineza de barniz no permite reproducir una grande extensión de tonos como era el caso en el procedimiento de Nicéphore Niépce. En el procedimiento descrito aquí, no molesta la ausencia de reproducción de tonos por medio de los espesores variables del barniz,. En efecto, se trata de fotograbado y la reproducción des gradaciones de tonos es restituida por una variación de densidad de granos que pueden tener todos el mismo espesor de barniz.
La sensibilidad de un barniz es proporcionalmente mejor cuando este es mas fino. Con el barniz de Niépce de St Victor, bastaban 10 minutos de exposición en pleno sol a través de una fotografía sobre vidrio, para obtener un resultado, y dos o tres horas para un grabado sobre un papel traslúcido. Esos tiempos eran muy inferiores a los de la heliografía de Nicéphore Niépce.

Niépce de St Victor descubrió también la presensibilización del betún. Exponiendo el betún en polvo, o en solución a la luz, o al aire durante algunas horas, hay un aumento de la sensibilidad. En el procedimiento de Nicéphore Niépce, la presensibilización era aportada por el calor en el momento del secado del barniz, operación por la cual Niépce de St Victor no pasaba. Pareciera que no observó el envejecimiento de la soluciones de betún (en ausencia de la luz) lo cual también les hace aumentar la sensibilidad después de varios días, e incluso de varias semanas.



Se conservan numerosos documentos impresos, reproduciendo dibujos o fotografías por medio del procedimiento perfeccionado por Niépce de St.Victor.
Citemos por ejemplo el retrato de la emperatriz Eugenia, el de Napoleón III, el del mismo Niépce de St Victor, o una de las planchas zoológicas impresa en 1853 en el libro de fotografía zoológica de Rousseau y Devéria.








plancha extraída de “Fotografía Zoológica de Rousseau y Devéria, 1853


El examen al cuenta hilos muestra muy claramente que las copias de Niépce de St Victor eran inutilizables tal como aparecían después de la mordedura. En realidad servían de guía para el grabador, quien después del grabado al ácido ejecutaba, a la mano, el grabado completo del sujeto, siguiendo las formas y las sombras que ya estaban grabadas.
Solamente el fondo de la imagen no era retocado y estaba compuesto de un grano de agua-tinta obtenido, sea por el método clásico de los grabadores al agua fuerte, sea por el ataque del ácido a través del barniz muy fino y muy atacado por la depuración. Los testigos de la época de Niépce de St Victor confirman que las imágenes carecían de medias tintas y debe remarcarse que aquellas que fueron publicadas eran siempre retocadas por un grabador.

El empleo que Niépce de St. Victor hizo del betún fue particular y único en la historia de los procedimientos fotomecánicos. En efecto, intentó obtener un grabado en medios tonos por medio del barniz al betún no obstante su reputación de excelente impermeabilidad a los ácidos. Veremos que en los otros procedimientos al betún puestos a punto después de Niépce de St Victor, el barniz será siempre utilizado como pantalla ya sea por los ácidos como aislante para los depósitos metálicos por medio de la galvanoplastia.

El procedimiento de Niépce de St Victor no conoció una vida muy larga porque necesitaba siempre de la intervención de un grabador. El mérito de Niépce de St Victor fue como todo pionero, el de abrir la vía a sus sucesores. En el curso de su estudio sobre el procedimiento de heliograbado de Ch. Nègre, J. Borcoman escribe: “El procedimiento de Niépce de St. Victor logró reproducir los grabados al trazo, pero cuando se lo aplica a una imagen de tonos en degradé, los resultados son extremadamente crudos.
En la fotografía, todas las sombras se imprimen como negros intensos, independientemente de sus densidades diversas. Incapaz de reproducir una gama sutil de medios tonos, es a este procedimiento que Nègre se ataca para perfeccionarlo”.