3. Procedimiento de grabado heliográfico de Charles Nègre (1820-1880)

Mientras que los procedimientos de Niépce de St Victor producían una imagen a partir de un original positivo (imagen proyectada en la cámara oscura, grabado sobre papel o copia fotográfica positiva sobre vidrio), el de Charles Nègre (1820-1880) presentaba la ventaja de alcanzar el mismo resultado pero directamente a partir de un negativo como los que se obtienen en la cámara oscura. No era necesario de hacer un contratipo positivo.





En el procedimiento de Nègre (dibujo aquí arriba), las primeras operaciones (preparación del barniz, tendido sobre la placa, exposición en contacto bajo el negativo, depuración en disolvente) son idénticos a los procedimientos de Niépce (a) La imagen al betún de Judea sobre soporte metálico es entonces positiva. Las partes donde el metal está a la vista son las que no deben ser grabadas. Es aquí que se encuentra la originalidad del procedimiento de Nègre. Utiliza las propiedades aislantes del barniz al betún para recubrir las partes puestas al desnudo, de una fina capa de un metal como el oro, menos oxidable que el soporte (acero, zinc) (b).


El método empleado era la galvanoplastia. La placa metálica recubierta de la imagen al betún constituía uno de los electrodos de una pila y se sumergía en un baño de una solución de la sal del metal a depositar. Cuando el depósito de oro estaba terminado, la capa de betún era eliminada (c). Sobre el soporte, las partes que no debían ser grabadas, eran visibles por medio de la capa de oro que las protegía. Cuando la placa era luego sumergida en un ácido, el oro quedaba intacto mientras que el soporte sin protección se grababa progresivamente (d). Nègre obtenía un grabado en hueco limpio para la impresión.

Además el barniz al betún preparado a la manera de Niépce de St.Victor, se dejaba penetrar ligeramente por la solución de sales de oro, lo que conducía a la formación de una fina redecilla dorada, que mas tarde el grabado al ácido daba un grano sobre toda la imagen y facilitaba el fijado de la tinta y su excelente reporte durante el prensado.



Gracias a este procedimiento los grabados heliográficos que Charles Nègre produjo se encuentran entre los mas bellos de la historia de los procedimientos fotomecánicos. A título de ejemplo, citemos la vista de la Catedral de Chartres, vano central del pórtico real realizado en 1854, cuya placa tenía una dimensión de 725 x 480 mm. Frente a la calidad excepcional de esta impresión, uno debe admirar la técnica de Nègre para extender el betún sobre una placa de tal dimensión, así como la maestría de las operaciones de depuración, de galvanoplastia, de grabado y de impresión.





Catedral de Chartres, heliograbado de Ch. Nègre


Nègre expuso sus “grabados heliográficos” por primera vez en público, durante la Exposición Universal de 1855. Allí recibió la Medalla de la primera clase, con un diploma dibujado por Ingres del cual fue alumno. Nègre, luego deberá hacer frente a numerosos encargos de grabados heliográficos que provenían tanto del arquitecto en jefe de los trabajos de restauración de la catedral de Chartres, como del pintor Corot, del príncipe Napoleón José Bonaparte, e incluso de Nadar.