6. Los procedimientos de Amand Durand, Dulos.

En 1867 un cierto Amand Durand presentó a la Sociedad Francesa de Fotografía “diversos especimenes de heliografías sobre acero y sobre cobre para copias tipográficas y en dulce”. El autor de esos grabados, que dice emplear el procedimiento primitivo de Nicéphore Niépce, declara preferir “ese procedimiento a los procedimientos basados sobre el empleo de mezclas bicromatadas, porque las copias obtenidas en esas condiciones no pueden, como las copias al betún de Judea, resistir a la mordida profunda de los ácidos”. Las copias de Amand Durand son sin embargo retocadas por medio de los procedimientos ordinarios del grabado.

A. Poitevin, en 1833 cita el folleto: Ensayo sobre los grabados químicos en relieve de M. Motteroz de donde extrae el pasaje siguiente, relativo al procedimiento de un cierto M. Dulos, que merece ser citado como ejemplo de la complejidad de los tratamientos que podía dar lugar la imagen al betún de Judea.






Esta era obtenida sobre cobre como en todos los otros procedimientos al betún (figura aquí arriba, a) Dulos procedía a continuación a un depósito electroquímico de hierro por medio de una pila.
El hierro se depositaba únicamente sobre el cobre puesto al descubierto y no sobre el betún (b). El betún era eliminado disolviéndolo en benceno (c) y luego se efectuaba un depósito electroquímico de plata. En esas condiciones la plata se fijaba sobre el cobre y no sobre el hierro (d). La plata tomaba entonces el lugar del betún. Dulos eliminaba después el hierro por medio de un ácido (e) y luego volcaba el mercurio sobre la placa. El mercurio formaba entonces una única amalgama con la plata (f).
Esta amalgama constituía un relieve (g) y según si se había reproducido un positivo o un negativo, Dulos obtenía un grabado en dulce o una plancha tipográfica.



7. El procedimiento Gillot

Firmin Gillot (1820-1872) litógrafo francés, crea en 1850, la pánicografía, un procedimiento para obtener, a partir de dibujos al trazo realizados sobre piedra litográfica, una matriz propia a la tipografía.





En 1872, su hijo adapta el procedimiento al tratamiento de imágenes fotográficas al betún de Judea (figura de aquí arriba, a) o a la gelatina bicromatada sobre zinc jugando el rol de reserva. La técnica de grabado al ácido a la cual se le dio el nombre de gillotage era un procedimiento muy delicado que recurría a una serie de ataques al ácido y de entintados sucesivos cuyo fin era recubrir los taludes de las mordidas, para que el mordiente no ensanche los tamaños grabados precedentemente (b,c,c,e). El procedimiento era aplicable únicamente para la reproducción de dibujos o grabados al trazo.

Para aplicar el procedimiento a los otros tipos de dibujo Charles Gillot puso a punto varios métodos con el fin de obtener un efecto de trama o de grano sobre la imagen fotográfica, que era aplicada y luego reproducida por medio del barniz bituminoso. La técnica de gillotage era luego aplicada para grabar el metal. Permitió imprimir las fotografías y conoció un gran éxito. A veces tomó el nombre de fotograbado directo.