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9. La Zincografia La lista sería larga si uno quisiera citar de manera exhaustiva todos los procedimientos que emplearon el Betún de Judea. Se trata solo de evocar las invenciones mayores alrededor de esta substancia. Citaremos para terminar, la zincografia que conocio un desarrollo considerable en las imprentas gráficas. Seguiremos la muy completa descripción redactada por H. Calmels. Se trataba de un procedimiento planográfico, es decir que la imágen sobre el metal no se encontraba ni en profundidad, ni en relieve, sino solamente constituída, como en la litografía, de zonas hidrófilas y de zonas hidrófobas que expulsaban o retenían la tinta. ![]() La placa de zinc perfectamente pulida era primero preparada con la ayuda de una solución a base de ácido gálico y de ácido fosforoso con el fin de formar en su superficie sales hygroscópicas ( ver figura de arriba) que ayudaban a retener el agua y por lo tanto rechazaban la tinta de impresión. La superficie del metal, preparada de esa manera, presentaba las mismas propiedades que las de la piedra litográfica. Se la cubría de barniz al betún que se exponía bajo un dibujo (a) y que uno depuraba, como en el procedimiento de Niépce (b). Bajo los trazos del dibujo expuesto, el metal aparecía recubierto de sales higroscópicas. Luego se pasaba la placa por ácido acético que disolvía las sales higroscópicas que no tenían la protección del barniz (c). A continuación, se cubría la placa con un barniz (d) a la goma laca conteniendo un colorante: la fucsina. Se la secaba y se la sumergía en benzeno. La capa de betún era allí disuelta, llevándose el barniz coloreado que la cubría (e). Quedaban nada más que los trazos del dibujo formados por el barniz a la fucsina mientras que en el resto, el metal estaba cubierto de su capa de sales higroscópicas. Como en la litografía, bastaba con mojar la placa que retenía el agua salvo sobre el barniz a la goma laca, y luego entintarlo. La tinta rechazada por las zonas mojadas se fijaba solamente sobre el barniz coloreado, o sea, en los lugares de los trazos de los dibujos. Era suficiente de reportar luego esta tinta sobre papel por medio de una prensa. En resumen: el metal era preparado para que se comportase como una piedra calcárea, y luego por un procedimiento fotográfico, el dibujo era reproducido por un barniz que jugaba el mismo rol que el lápiz graso en litografía. La placa en su forma final era completamente análoga a una piedra litográfica. Por esta razón es que a veces este procedimiento se denominó: la litografía sobre Zinc. La ventaja residía principalmente en la ganancia de espacio y de peso en el almacenado de clichés sobre zinc en relación con los de piedra. 10. Los procedimientos al Betún de Judea en el oficio de la imprenta. L.P. Clerc escribía en 1925: El único procedimiento al Betún de Siria, dicho de Judea, empleado durante los comienzos del fotograbado (J.N. Népce, en 1814 y subsiguientes), es abandonado progresivamente por el procedimiento a la Albúmina bicromatada. Este último modo operatorio que permite obtener los mismos resultados en un tiempo infinitamente menor (...). El betún de Judea no parece haber sido utilizado después de 1930 en los procedimientos fotomecánicos. Para concluir con los procedimientos al betún en los oficios de la imprenta vamos a resumir las evoluciones aportadas al procedimiento de Niépce, recordando que para obtener placas grabadas a partir de fotografías utilisables en imprenta, uno de los avances mas importantes fue la invención de la trama. Ya no era mas necesario que el barniz presente un espesor para traducir los tintes. Estos eran restituídos por la densidad de los puntos. El barniz podía ser entonces extremadamente fino, lo que reducía el tiempo de exposición. Por otra parte procediendo, a una selección de la calidad de los betunes, a su purificación, y finalmente a su enriquecimiento en azufre, la sensibilidad considerablemente aumentada, autorizaba a una manipulación rápida, compatible con un procedimiento industrial, lo que no permitía la litografía de Niépce. Estos trabajos dieron nacimiento al fotograbado, del cual Niépce es incuestionablemente el inventor. 11. Actualidad del procedimiento de Niépce en la electrónica actual. Actualmente, el principio de la imágenes al Betún de Judea es utilizado en la microlitografía para fabricar los microcircuitos electrónicos (el betún ha sido reemplazado por resinas sintéticas mucho mas sensibles en el dominio de los rayos x y ultravioletas. |
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